martes, 14 de enero de 2020

LIBROS


Reseña sobre  El Quijote.

Después de muchas décadas, demasiadas, y varios intentos fallidos no pasando de los primeros capítulos, por fin se culmina la lectura de la primera parte del Quijote, publicada en 1605. Queda pendiente la segunda parte, publicada en 1616, a expensas de la asimilación o relectura, lo más probable, de esta primera parte. Tiene una  lectura muy compleja, se entiende que pocas personas la hayan leído entera y menos siendo niños para los que sería incomprensible salvo algunas adaptaciones infantiles que si me consta que se han hecho, como digo muy compleja, no solo por los giros lingüísticos y lenguaje de la época, también con párrafos con diferentes tiempos verbales, interrogaciones de numerosos renglones, gran cantidad de personajes ficticios y reales mezclados en situaciones supuestamente reales, ficticias o fantásticas.
En una primera parte con los ocho primeros capítulos, Cervantes utiliza la figura de un narrador como un personaje más, es la primea vez que se utiliza; es un narrador cínico, tramposo donde incluso hace referencias al propio autor, hasta el capítulo siete no aparece la figura de Sancho Panza cuando ya ha culminado una aventura en su primera salida y el protagonista Don Quijote acaba mal parado; ya con su escudero, las aventuras no saldrán mejor.
La confusión viene cuando comienza la segunda parte en el capítulo nueve, con un narrador diferente, un hombre que paseando por un mercado de Toledo encuentra un manuscritoen árabe y que manda traducir a un morisco, ese manuscrito cuenta la historia de Don Quijote, escrito como digo en árabe por un tal Cide Hamete Bernengeli, invención descarada e irónica de Cervantes que quiere decir algo así como “El Berenjena”.
Se supone que Cervantes a partir de aquí quiere eludir responsabilidades ya que los temas a tratar son un tanto peligrosos con críticas al sistema y sus prohibiciones por la Inquisición le pondrían en apuros. Este segundo narrador lo traduce, lo publica, así se encubre al autor real y no se hace responsable.
Se describen emociones, amor, libertad, en la relación entre unos personajes hay un amor no correspondido y hay un suicidio, Grisóstomo y Marcela, donde ella en una actitud feminista no acepta una relación. Escribir sobre el suicidio estaba prohibido.
Se introducen novelas dentro de la novela, El Cautivo, sobre la experiencia del propio Cervantes en su cautiverio en Argel después de la batalla de Lepanto, El curioso impertinente, totalmente independiente de la acción principal, historia de celos y amistad un tanto estrambótica.
Don Quijote es un antihéroe, un loco por culpa de los libros de caballerías, libros que en esa época ya eran antiguos y nadie leía pero que sirven al autor para ensalzar los valores que representaban, el honor, la honradez, la bondad, etc. que se enfrenta a un mundo real de corruptos, rufianes, ladrones y demás calaña social.
El Quijote toca bastantes géneros literarios, autobiografía como el Cautivo, novela pastoril como Grisóstomo y Marcela, poesías, libros de caballerías, novela que llamaban cortesana, aventuras, fantásticas, etc.
Creo que antes de leer la segunda parte del Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha debo releer esta primera, es un gran disfrute, mil detalles pasan desapercibidos bien porque son raramente escritos o bien porque es fácil que se pasen, todo son trampas, giros, ironías. Hay gente muy preparada que lo tiene como libro de cabecera leyéndolo una y otra vez descubriendo cosas nuevas.

              Dejo aquí esta interesante Tabla Redonda sobre los Enigmas del Quijote


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