domingo, 29 de marzo de 2020

CIENCIA

COSMOS
Una odisea del Espacio Tiempo

Más de treinta años después de la serie divulgativa de los años 70 y 80, dirigida por Carl Sagan, producción inolvidable para las personas interesadas en la historia de la ciencia, una nueva producción presentada por el astrofísico y divulgador científico Neil DeGrasse Tyson, digno sucesor de Sagan y antiguo alumno suyo nos llega con la misma intención, con nuevos conocimientos y el mismo espíritu una maravilla, COSMOS, UNA ODISEA DEL ESPACIO TIEMPO, que como mínimo nos deja impresionados por una producción impecable con efectos increíbles, cada capítulo (son trece) es una auténtica obra de arte documental.
     Dispongo los capítulos en DVD que solo podía conseguir de un copiazo en la biblioteca más cercana a mi casa. Aprovecho estos días de confinamiento para disfrutarlos, no solo la experiencia multimedia en si, además es fuente de conocimientos muy importantes sobre la naturaleza, el cosmos y el conocimiento humano. La obra es muy educativa. Una auténtica maravilla.  


LIBROS




Bocas del tiempo

Eduardo Galeano

     Seguimos con el ciclo Galeano, prosa poética, literatura como arte de la expresión y el pensamiento. Como el Libro de los Abrazos, estas Bocas del Tiempo se compone de multitud de micro relatos basados en las propias experiencias de Galeano, pequeñas historias con personajes muy humanos y su relación con la naturaleza, la sociedad, las guerras, son bocas del tiempo. Cada historia es una reflexión.
LIBROS



Las dos Muertes de Mozart
Joseph Gelinek

     Llevo muchos años siendo fiel seguidor de Máximo Pradera, me parece un buen comunicador, divertido y en lo referente a historia de la música un auténtico erudito. Sus artículos en prensa, jocosos, llenos de ingenio, sus programas televisivos, estrambóticos y desmadrados, sus críticas a personajes del mundo de la comunicación y de la cultura son muchas veces dignas de enmarcar. Y ya si entramos en el mundo digital @maxpradera en la plataforma de Twitter, donde es especialmente activo, el cachondeo está asegurado, además de presentar obras musicales realmente interesantes. Son muy populares sus batallas literarias con políticos de la derecha o periodistas pantufleros. También es interesante y divertida su colaboración en el programa En la Frontera que dirige Juan Carlos Monedero.
      Entrando en la reseña del libro que mencionamos Las dos Muertes de Mozart, donde firma con su seudónimo habitual de Joseph Gelinek, nos encontramos con un auténtico peñazo, lo he leído entero (no sé qué buscaba), para comprobar que parece que haya sido escrito por diferentes personas, por un lado, un erudito de la vida y milagros de un Mozart inspirado en el Amadeus de Milos Forman y por otro lado un adolescente que nos presenta una historia actual que nada tiene que ver con el guion en que se basa la historia y no termina de cruzarse inteligentemente.

domingo, 8 de marzo de 2020



ECONOMÍA



CAPITALISMO Y ECONOMÍA MUNDIAL

Profesor. Xabier Arrizabalo Montoro
Alumno. J. Monteverdi  1ºD

1.- Aportaciones metodológicas, teóricas y empíricas para la comprensión de la problemática económica actual:  

 Planteamiento Metodológico:
     - ¿Por qué la Caída de los Salarios y la Destrucción de Empleo?
      - ¿Por qué el Desmantelamiento de la Protección Social?
     -  ¿Por qué el Deterioro de condiciones de vida?
     -  ¿Por qué caen las Expectativas vitales de los jóvenes?
     -  ¿Por qué la DESIGUALDAD?          
 Marco Teórico.
     - Rosa Luxemburgo. Introducción a la Economía Política. (1925)
     - Adam Smith. Investigación sobre la Naturaleza y causas de las Riquezas de las
        Naciones. (1776).
     - François Quesnay. Cuadro Económico (1759)
     - David Ricardo. Principios de Economía Política y tributación. (1817)
     - Karl Marx y Friedrich Engels. El Capital I (1867) II (1885) y III (1894).
     - William Stanley Jevons. Teoría de la Economía Política (1871)
     - Carl Menger. Principios de Economía Política (1871)
     - León Walras. Elementos de Economía Política (1874)
     - Alfred Marshall. Principios de Economía (1890)
     - John Meynard Keines. Teoría General de la Ocupación, el Interés y el Dinero (1936)                                        
    - Michal Kalecki. Ensayo de Teoría Económica (1933).

Planteamiento Empírico
    - Método de Análisis Marxista.
    - Análisis social.
    - Análisis económico.
    - Proceso Acumulativo de Conocimientos.


2.- Errores, Limitaciones o Carencias de estos Planteamientos:
    - La economía no admite experimentación como las Ciencias Naturales.
    - Trayectorias irregulares y fluctuantes del Capitalismo (Crisis y Expansiones)
    - Presencia de la Ideología en cualquier tipo de Análisis.
    - Escala mundial e Internacionalización de los procesos.


3.- Principal problema o consecuencia derivada de las políticas económicas actuales:
      Básicamente la desigualdad y la pobreza de una gran parte de la población.

4.- Principal causa y factor explicativo:
      La Economía como ciencia social se determina por una infinidad de variables que en ninguna de sus fases, producción, distribución y consumo, se pueden utilizar como referencia fija extrapolable de una sociedad a otra, ni en el tiempo ni en cantidad. Pero si podemos encontrar unas constantes que si se repiten.
     Seguramente muchas causas influyen: Régimen político, ideología, riqueza o pobreza de la sociedad, materias primas, desarrollo, crecimiento económico etc., pero lo que podemos observar en las últimas décadas es que en un sistema capitalista como la práctica totalidad de las naciones, la rentabilidad que en suma es el objetivo del capitalismo es mínima, desincentivando la inversión.
     ¿Cómo podemos comprobar esto? Simplemente, observando que la acumulación capitalista después de la Segunda Guerra Mundial fue muy rentable hasta los años setenta y desde entonces por la propia evolución del sistema capitalista no ha tenido prácticamente una rentabilidad aceptable. Parece que la secuencia “crisis-expansión-crisis” no se cumple y el periodo de expansión se convierte en un simple ajuste.

5.- Vía de solución en función del factor que explica la problemática.   
     En este apartado podría apelar a valores humanos como la solidaridad, la distribución de la riqueza, la distribución del trabajo etc. Pero la economía no entiende de sentimientos, son necesarias unas reglas de juego aceptadas (relaciones de producción), respeto al mercado de trabajo y a los trabajadores, respeto jurídico, una “superestructura”, es decir también unas relaciones no económicas, pero si necesarias entre el capital y los trabajadores.
     El factor determinante que explica esto, como he indicado anteriormente, es el freno del Proceso de Acumulación del Capital; ¿cómo podemos incentivarlo para que de alguna manera sea rentable la inversión sin elementos lesivos para la sociedad como el desempleo, la desigualdad, pobreza, etc.?: En primer lugar, la austeridad y los recortes paralizan la actividad económica creando multitud de víctimas, creando una bola de nieve cada vez mayor, este postulado está avalado por grandes economistas y premios Nobel, Neo Keynesianos : Krugman, Stiglitz, J. K. Galbraigth o Marxistas como Thomas Piketty que sostiene que la desigualdad no es económica o tecnológica sino ideológica y política. En segundo lugar, racionalizando determinados gastos de economía improductiva (avalado por el Profesor Arrizabalo) tales como armamento (2% de la riqueza mundial), especulación financiera, desempleo o publicidades no informativas y si innecesariamente persuasivas y mantener instituciones caducas sin ningún sentido en la actualidad e invertir más en desarrollo humano y lucha contra el cambio climático además de incentivar las energías alternativas que crearían infinidad de puestos de trabajo. En tercer lugar, que el capitalismo no llegue a su último estadio que es el Imperialismo que según parece impera, globalizando además de la economía, absolutamente todo y perdiendo la rica diversidad de cultura humana. En suma, conciliar la rentabilidad con los derechos sociales. ¿Capitalismo buenista? No sé, pero algo habrá que hacer.
    
    
    
    


    
  

    

sábado, 7 de marzo de 2020


CINE


El joven Karl Marx (2017)

     Dirigida por el cineasta y activista político Roaul Peck en 2017 y presentada en el Festival de Berlín. Drama histórico sobre la juventud de Karl Marx y el inicio de amistad con Friedrich Engels. Dos jóvenes revolucionarios se conocen en Paris, Engels soltero y Marx ya casado y exiliado de Alemania, pronto hacen una gran amistad de durará toda su vida. Marx siempre con problemas económicos, pero con la ayuda incondicional de su amigo, hijo de un rico industrial inglés, siempre saldrá adelante.
     Marx consigue una gran relevancia política y sociológica por medio de los artículos y publicaciones en diferentes medios en Alemania, Paris y Bruselas. Siempre perseguido por las autoridades, Engels, también gran pensador, reconoce la explotación incluso de niños en las fábricas textiles de su padre, juntos crean un nuevo movimiento político para luchar por los trabajadores empobrecidos en toda Europa. Intervienen en un movimiento al que pertenecen llamado la Liga de los Justos dándole un cambio drástico y creando la Liga Comunista, es 1948, en ese momento y con unos libretos de Engels como base, publican el Manifiesto Comunista. Dedicándose a trabajar en la gran obra del pensamiento del siglo XIX que publican su primera parte en 1867, El Capital, obra que culminará Engels en dos partes posteriores a la muerte de Marx con sus propios estudios.
     Históricamente impecable, la confrontación de ideas muy bien expuestas, continuos enfrentamientos dialecticos de fácil comprensión, los créditos no pueden ser más significativos, con Like Rolling Stone de Bob Dylan se intercalan imágenes de diferentes momentos del Siglo XX que nos demuestran la vigencia de las ideas del filósofo alemán.
     Dejo aquí la película, está disponible en Youtube. (de momento).



Esto es una escena final de la película, pero está completa  en Youtube. No permiten subirla entera para blogs.


    

viernes, 6 de marzo de 2020

LIBROS

Eduardo Galeano
Las Venas abiertas de América Latina  (1971)
           
     Historia de América Latina, desde la colonización hasta la actualidad (1971), pero no con el hilo conductor de sus acontecimientos históricos y políticos, sino a partir de sus recursos naturales y materias primas; desde la colonización española pasando por la inglesa y de otros países europeos hasta la influencia imperialista de los Estados Unidos desde el Siglo XIX.
     Sobrecoge leer hasta qué punto llegó la explotación de estos bienes y de sus pobladores. Cómo se constata un genocidio nunca conocido, se calcula que la población indígena cuando llegó Colón era de aproximadamente unos setenta millones y al término del Siglo XVI quedó en unos tres, debido a la esclavitud y las enfermedades. También el mestizaje salvó la situación además de la importación masiva de mano esclava de negros de África Occidental. Cómo desde el principio la exportación masiva de oro y plata hasta mitad del Siglo XVII, la corona española esquilmó tal cantidad que hoy día el setenta por ciento de la plata mundial tiene su origen en América y la mitad de esta desde un sitio muy concreto, Potosí, la mayor mina del mundo que durante más de cien años abasteció a la corona española desembarcándola en Sevilla y distribuyéndose por toda Europa para amortizar los enormes gastos de las campañas militares europeas. Por cierto, en España quedó muy poca salvo para algunas decoraciones y elementos para la liturgia en las iglesias. Con el oro ocurrió algo parecido.
     Después de los metales siguió la explotación de materias primas en siglos posteriores como los plátanos, café, cacao, caucho, petróleo, azúcar, maderas, minerales, fertilizantes como el guano y todo tipo de materias primas. Los únicos beneficiarios de estas exportaciones fueron los países implicados al igual que las oligarquías de las diferentes regiones.
     La Independencia de América de la corona de España no supuso grandes ventajas para los habitantes de los nuevos países, simplemente se sustituyó a los propietarios de las diferentes explotaciones, la corona de Inglaterra tomó el relevo, compró a las oligarquías y gobernantes poniendo en su lugar a títeres para los que la población eran simple mano de obra barata y esclava, ni siquiera se formó una burguesía mínima ni económica ni cultural, solo algunos ricos que vivían ostentosamente. En esa primera fase, los intereses económicos de los Estados Unidos suponían solo un cinco por ciento del total extranjero, en la actualidad sobrepasa el setenta y cinco, las grandes empresas y corporaciones norteamericanas han seguido en la misma línea, alentando golpes de estado, genocidios y todo tipo de destrozos naturales, las grandes madereras que destruyen la Amazonia son norteamericanas. El desarrollo de algunas grandes naciones y el subdesarrollo de América Latina tienen sus pilares en estas intervenciones.
      En este capítulo que aquí muestro, Galeano reflexiona sobre la diferencia de desarrollo y riqueza entra Norteamérica y la América Latina. Las trece colonias del norte y La importancia de no nacer importante. Las trece colonias es la denominación de una región correspondiente a Nueva Inglaterra cuando no existían los estados y aún no habían conseguido la independencia de la corona británica, los estados de la costa este de Norteamérica donde se produjeron los primeros asentamientos, los estados del norte desde New Hampshire a Georgia pasando por Massachusetts, Nueva York, Virginia, Carolina…, una zona no especialmente rica en recursos naturales ni materias primas extraordinarias ni tierras especialmente fértiles. Pero los primeros colonos del Mayflower, auténticos puritanos, fueron con la intención de asentarse y prosperar como una continuación de la Europa de la época, trabajar sus tierras e industrializarse, como dice Galeano no especialmente importante. La diferencia con Sudamérica, Centroamérica y Caribe es que estas tierras son muy ricas con un clima muy benigno, amplia zona tropical, tierras ubérrimas, recursos naturales increíbles como el petróleo, oro, plata, grandes cantidades de metales, maderas, alimentos... La prueba es que antes del Descubrimiento ya existían imperios organizados (Inca, Maya, Azteca), con millones de personas, con ciudades muy pobladas al contrario que en Norteamérica donde las naciones indias eran meras tribus de cazadores recolectores. A diferencia de los puritanos ingleses colonizadores del Norte, la zona sur tan rica atrajo siempre a hombres, como dice Galeano, con un sueño, con aspiraciones de riqueza y volver a aquella España pobre inconmensurablemente ricos. La explotación de esas tierras y sus pobladores originales fue la auténtica desgracia para ellos, todo se saqueaba y se mandaba para Europa, que ciertamente cambiaron la economía y el sistema económico del viejo continente. Norteamérica se hizo autosuficiente.
       


      
Capítulo Página 170

LAS TRECE COLONIAS DEL NORTE Y LA IMPORTANCIA DE NO NACER IMPORTANTE
La apropiación privada de la tierra siempre se anticipó, en América Latina, a su cultivo útil. Los rasgos más retrógrados del sistema de tenencia actualmente vigente no provienen de las crisis, sino que han nacido durante los períodos de mayor prosperidad; a la inversa, los períodos de depresión económica han apaciguado la voracidad de los latifundistas por la conquista de nuevas extensiones. En Brasil, por ejemplo, la decadencia del azúcar y la virtual desaparición del oro y los diamantes hicieron posible, entre 1820 y 1850, una legislación
que aseguraba la propiedad de la tierra a quien la ocupara y la hiciera producir. En 1850, el ascenso del café como nuevo «producto rey» determinó la sanción de la Ley de Tierras, cocinada según el paladar de los políticos y los militares del régimen oligárquico, para negar la propiedad de la tierra a quienes la trabajaban, a medida que se iban abriendo, hacia el sur y hacia el oeste, los gigantescos espacios interiores del país. Esta ley «fue reforzada y ratificada desde entonces por una copiosísima legislación, que establecía la compra como única forma de acceso a la tierra y creaba un sistema notarial de registro que haría casi impracticable que un labrador pudiera legalizar su posesión...»126. La legislación norteamericana de la misma época se propuso el objetivo opuesto, para promover la colonización interna de los Estados Unidos. Crujían las carretas de los pioneros que iban extendiendo la frontera, a costa de las matanzas de los indígenas, hacia las tierras vírgenes del oeste: la Ley Lincoln de 1862, el Homested Act, aseguraba a cada familia la propiedad de lotes de 65 hectáreas. Cada beneficiario se comprometía a cultivar su parcela por un período no menor de cinco años127. El dominio público se colonizó con rapidez asombrosa; la población aumentaba y se propagaba como una enorme mancha de aceite sobre el mapa. La tierra accesible, fértil y casi gratuita, atraía a los campesinos europeos con un imán irresistible: cruzaban el océano y también los Apalaches rumbo a las praderas abiertas. Fueron granjeros libres, así, quienes ocuparon los nuevos territorios del centro y del oeste. Mientras el país crecía en superficie y en población, se creaban fuentes de trabajo agrícola y, al mismo tiempo, se generaba un mercado interno con gran poder adquisitivo, la enorme masa de los granjeros propietarios, para sustentar la pujanza del desarrollo industrial. En cambio, los trabajadores rurales que, desde hace más de un siglo, han movilizado con ímpetu la frontera interior de Brasil, no han sido ni son familias de campesinos libres en busca de un trozo de tierra propia, como observa Ribeiro, sino braceros contratados para servir a los latifundistas que previamente han tomado posesión de los grandes espacios vacíos. Los desiertos interiores nunca fueron accesibles, como no fuera de esta manera, a la población rural. En provecho ajeno, los obreros han ido abriendo el país, a golpes de machete, a través de la selva. La colonización resulta una simple extensión del área latifundista. Entre 1950 y 1960, 65 latifundios brasileños absorbieron la cuarta parte de las nuevas tierras incorporadas a la agricultura128. Estos dos opuestos sistemas de colonización interior muestran una de las diferencias más importantes entre los modelos de desarrollo de los Estados Unidos y de América Latina. ¿Por qué el norte es rico y el sur pobre? El río Bravo señala mucho más que una frontera geográfica. El hondo desequilibrio de nuestros días, que parece confirmar la profecía de Hegel sobre la inevitable guerra entre una y otra América, ¿nació de la expansión imperialista de los Estados Unidos o tiene raíces más antiguas? En realidad, al norte y al sur se habían generado, ya en la matriz colonial, sociedades muy poco parecidas y al servicio de fines que no eran los mismos129 Los peregrinos del Mayflower no atravesaron el mar para conquistar tesoros legendarios ni para explotar la mano de obra indígena escasa en el norte, sino para establecerse con sus familias y reproducir, en el Nuevo Mundo, el sistema de vida y de trabajo que practicaban en Europa. No eran soldados de fortuna, sino pioneros; no venían a conquistar, sino a colonizar: fundaron «colonias de poblamiento». Es cierto que el proceso posterior desarrolló, al sur de la bahía de Delaware, una economía de plantaciones esclavistas semejante a la que surgió en América Latina, pero con la diferencia de que en Estados Unidos el centro de gravedad estuvo desde el principio radicado en las granjas y los talleres de Nueva Inglaterra, de donde saldrían los ejércitos vencedores de la Guerra de Secesión en el siglo XIX. Los colonos de Nueva Inglaterra, núcleo original de la civilización norteamericana, no actuaron nunca como agentes coloniales de la acumulación capitalista europea; desde el principio, vivieron al servicio de su propio desarrollo y del desarrollo de su tierra nueva. Las trece colonias del norte sirvieron de desembocadura al ejército de campesinos y artesanos europeos que el desarrollo metropolitano iba lanzando fuera del mercado de trabajo. Trabajadores libres formaron la base de aquella nueva sociedad de este lado del mar. España y Portugal contaron, en cambio, con una gran abundancia de mano de obra servil en América Latina. A la esclavitud de los indígenas sucedió el trasplante en masa de los esclavos africanos. A lo largo de los siglos, hubo siempre una legión enorme de campesinos desocupados disponibles para ser trasladados a los centros de producción: las zonas florecientes coexistieron siempre con las decadentes, al ritmo de los auges y las caídas de las exportaciones de metales preciosos o azúcar, y las zonas de decadencia surtían de mano de obra a las zonas florecientes. Esta estructura persiste hasta nuestros días, y también en la actualidad implica un bajo nivel de salarios, por la presión que los desocupados ejercen sobre el mercado de trabajo, y frustra el crecimiento del mercado interno de consumo. Pero además, a diferencia de los puritanos del norte, las clases dominantes de la sociedad colonial latinoamericana no se orientaron jamás al desarrollo económico interno. Sus beneficios provenían de fuera; estaban más vinculados al mercado extranjero que a la propia comarca. Terratenientes y mineros y mercaderes habían nacido para cumplir esa función: abastecer a Europa de oro, plata y alimentos. Los caminos trasladaban la carga en un solo sentido: hacia el puerto y los mercados de ultramar. Ésta es también la clave que explica la expansión de los Estados Unidos como unidad nacional y la fracturación de América Latina: nuestros centros de producción no estaban conectados entre sí, sino que formaban un abanico con el vértice muy lejos. Las trece colonias del norte tuvieron, bien pudiera decirse, la dicha de la desgracia. Su experiencia histórica mostró la tremenda importancia de no nacer importante. Porque al norte de América no había oro ni había plata, ni civilizaciones indígenas con densas concentraciones de población ya organizada para el trabajo, ni suelos tropicales de fertilidad fabulosa en la franja costera que los peregrinos ingleses colonizaron. La naturaleza se había mostrado avara, y también la historia: faltaban los metales y la mano de obra esclava para arrancar los metales del vientre de la tierra. Fue una suerte. Por lo demás, desde Maryland hasta Nueva Escocia, pasando por Nueva Inglaterra, las colonias del norte producían, en virtud del clima y por las características de los suelos,  exactamente lo mismo que la agricultura británica, es decir, que no ofrecían a la metrópoli, como advierte Bagú130, una producción complementaria. Muy distinta era la situación de las Antillas y de las colonias ibéricas de tierra firme. De las tierras tropicales brotaban el azúcar, el tabaco, el algodón, el añil, la trementina; una pequeña isla del Caribe resultaba más importante para Inglaterra, desde el punto de vista económico, que las trece colonias matrices de los Estados Unidos. Estas circunstancias explican el ascenso y la consolidación de los Estados Unidos, como un sistema económicamente autónomo, que no drenaba hacia fuera la riqueza generada en su seno. Eran muy flojos los lazos que ataban la colonia a la metrópoli; en Barbados o Jamaica, en cambio, sólo se reinvertían los capitales indispensables para reponer los esclavos a medida que se iban gastando. No fueron factores raciales, como se ve, los que decidieron el desarrollo de unos y el subdesarrollo de otros: las islas británicas de las Antillas no tenían nada de españolas ni de portuguesas. La verdad es que la insignificancia económica de las trece colonias permitió la temprana diversificación de sus exportaciones y alumbró el impetuoso desarrollo de las manufacturas. La industrialización norteamericana contó, desde antes de la independencia, con estímulos y protecciones oficiales. Inglaterra se mostraba tolerante, al mismo tiempo que prohibía estrictamente que sus islas antillanas fabricaran siquiera un alfiler

martes, 3 de marzo de 2020

CINE



Mystic River  (2003)
Dir. Clint Eastwood

     Auténtica obra de arte del cine, candidata a seis premios Oscar, consiguiendo dos a los mejores actores masculinos. Clint Eastwood adapta la novela homónima y nos sumerge en un mundo donde las relaciones entre las personas llegan a límites insoportables para una sociedad que no puede aceptar el asesinato como algo moralmente resolutivo.
     Un grupo de tres niños que juegan en la calle son testigos del secuestro de uno de ellos. Durante cuatro días unos pederastas abusan sexualmente de él. Veinticinco años después la hija de uno de ellos es asesinada en un parque del mismo barrio. La sospecha de la autoría recae finalmente en la víctima de aquel secuestro al ser una persona visiblemente traumatizada que aun siendo inocente es a su vez culpable del asesinato de un pederasta. Cada uno de ellos arrastra duras experiencias en su vida, uno policía con su esposa huida, otro comerciante de barrio con antecedentes penales y padre de la joven asesinada además de aquel niño que fuera abusado convertido en un alcohólico. La profundización en la personalidad de cada uno de ellos, así como la interpretación de los actores hacen a esta cinta memorable y emotiva.
     El reparto es impresionante, Sean Penn (Oscar al mejor actor), Tim Robbins (Oscar a mejor actor secundario), Kevin Bacon, Laurence Fishburne, protagonistas cada uno de ellos en numerosas ocasiones.
     Cada vez que haya oportunidad es interesante verla.