Ensayo sobre
la Ceguera
José
Saramago
El infierno dentro
del infierno, la degradación humana hasta sus últimas consecuencias, la lucha
por la supervivencia, pero no como la naturaleza lo hace con todas las
especies, la maldad del hombre como norma moral de comportamiento. La lectura
de este libro, coincidiendo con estos días de confinamiento obligatorio por el
coronavirus, podemos calificarla al menos como sobrecogedora. El Nobel Saramago
hace más de veinte años, se planteó una situación mucho más grave que la actual
y también incontrolada.
Un grupo de
personas normales sufre de forma inesperada un tipo de ceguera que parece que
se contagia y la epidemia es inmediata e irremediable. Estas personas son
confinadas por las autoridades en un antiguo manicomio con la imposibilidad de
contacto con el exterior incluso bajo pena de muerte. En unos pabellones sin
ningún control ni dirección viven personas de todo tipo, todos ciegos, con el
único contacto de unos soldados que les pasan insuficiente comida a diario. La
dignidad humana se resiente fuertemente cuando ante la falta de higiene,
alimentos, agua e información un grupo de ellos se hace fuerte y por medio de
la violencia controla la situación y los abusos de todo tipo a hombres y
mujeres se vuelve insoportable. Después de un tiempo ya no les dejan ni
alimentos, ya nadie les custodia, ya pueden salir, el panorama es desolador,
las calles vacías, todos los seres humanos ya ciegos deambulan por la ciudad buscando
alimentos, confinados en casas, sin autoridad la situación no es mucho mejor que
cuando estaban confinados en el manicomio. Un pequeño grupo de personas que han
intimado desde el principio y con un espíritu solidario nos muestra a través de
esta pandemia que el ser humano todavía tiene posibilidades de subsistir.